EL APARATO DIGESTIVO… y algunas enfermedades

abril 13, 2012 jose INFORMACION

No solo somos lo que comemos, sino también, lo que no desechamos… “La mayoría de las personas se preocupa por una alimentación externa balanceada, pero pocas personas se preocupan de la nutrición interna que es el real aprovechamiento de los nutrientes por los órganos que forman parte del aparato digestivo y por el resto de nuestro organismo. Si bien es cierto que necesitamos tener una alimentación balanceada conjuntando en nuestra dieta tanto las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas, de igual manera tenemos que mantener en buen funcionamiento nuestros órganos y preocuparnos por las condiciones internas de cada uno de ellos.

Nuestro aparato digestivo es el conjunto de órganos encargados de digerir, fermentar y desechar los alimentos que comemos, este aparato está dividido en varias cámaras donde se concentra una cantidad de bolo alimenticio durante un tiempo determinado y así va avanzando para ir siendo procesado de una forma natural por diferentes partes del tracto; para esto es necesario que se tengan condiciones físicas equilibradas como lo son la presión, el volumen, la temperatura, pH, la humedad y el movimiento. Si una de estas condiciones no se cumple, comienza a haber un desequilibrio en la función digestiva.

Cuando estamos sometidos a una carga de estrés, susto, enojo, etc., nuestro cuerpo produce ciertas sustancias como la adrenalina, que provoca una contracción o un espasmo en músculos, nuestro intestino es un musculo liso y se ve afectado por estas sustancias por lo que el movimiento peristáltico se altera se altera y con ello el flujo fecal, reflejándose en constipación o estreñimiento.

Al no tener el movimiento necesario, el bolo fecal, ya sea por un espasmo en la pared intestinal o por falta de tono muscular, la presión (PIA) intraabdominal aumenta, es entonces cuando comenzamos a sentir inflamación del colon y se alteran las condiciones físicas; falta de movimiento y humedad, aumento de acidez, temperatura y volumen.

ALTERACIONES POR AUMENTO DE PRESIÓN

Cuando esta situación de falta de movimiento del bolo a nivel intestinal no se corrige, la presión aumenta y se revierte alterando el resto de las cámaras del tracto digestivo. Esta presión llega a tal grado que vence la resistencia de los esfínteres del estomago (cardias y píloro), facilitando que el acido del estomago suba al esófago y lastime la pared esofágica proximal al estomago, a esto le llamamos gastritis, lo mismo seria con una hernia hiatal solo que en este caso el incremento del volumen por la inflamación intestinal ejerce una presión provocando que una porción del estomago salga por encima del diafragma. Otras de las alteraciones que se derivan del aumento de la presión abdominal en intestino son: cálculos en vesícula, mareos, nauseas, vómitos, migrañas, pólipos, divertículos, hemorroides, colitis (cuando hay aumento de presión y temperatura) entre otras.

ALTERACIONES POR AUMENTO DE TEMPERATURA

Al incrementar la presión abdominal, la fermentación incrementa la temperatura, irradiándose así al resto de los órganos vecinos.

Por ejemplo, si esos fermentos nos elevan temperaturas de 40ºC o más, tanto los ovarios que trabajan a 36ºC aproximadamente, como testículos, que trabajan a 35ºC aproximadamente van a sufrir alteraciones en cuanto a su producción hormonal modificando el eje hipotálamo-hipófisis, y la ionización del calcio creando alteraciones óseas, musculares y de pH. Cuando el organismo resiste la alta temperatura crea un mecanismo de defensa que hace que el ovario produzca una bolsa de agua llamada quiste y en el caso del testículo sucede lo mismo solo que los llamamos hidroceles. Parte del tratamiento más común para estos casos es la cirugía y hay ocasiones en las cuales vuelve a surgir el quiste o hidrocele porque la condición de la temperatura alta permanece. De igual manera esta temperatura se llega a irradiar al hígado, provocando alteraciones funcionales en los macro nutrientes (proteínas, grasas y azucares) aumentando el riesgo de padecer diabetes, asma, anemia y otros problemas hemáticos, colesterol y triglicéridos elevados, manchas en la piel, desnutrición, etc.

También temperatura podemos irradiar a otras partes de nuestro cuerpo por vía sanguino-linfática, como el oído, con una laberintis o un vértigo;  el ojo, aumentando la presión del liquido intraocular teniendo cambios en la visión; en amígdalas, provocando una amigdalitis crónica, etc.

Por esto es importante hacer énfasis en la importancia de mantener en un buen estado la función digestiva siendo los productos IVES por sus cualidades, calidad y precio la mejor opción del mercado.


Deja un comentario

Powered by http://wordpress.org/ and http://www.hqpremiumthemes.com/